viernes, 11 de noviembre de 2011

The World is a Vampire - Análisis de Infamous: Festival of Blood


The World is a Vampire cantaban los Smashing Pumkpins y tenían razón. No cabe duda de que el vampiro es uno de los personajes más fascinantes que la mente humana haya creado jamás. Hijo maldito de las supersticiones en las antiguas culturas, enemigo de la religión y fiel símbolo de la faceta más oscura de los hombres, el vampiro siempre ha estado presente, de una manera u otra, en el imaginario colectivo a lo largo de los siglos. El ansia de vida en la muerte, el deseo imposible de la inmortalidad de la carne -que no del alma, pues "La sangre es la vida"- podrían representar las frustraciones más antiguas y ocultas de los seres humanos. La enorme capacidad de sugerencia, la abundante producción literaria y cinematográfica que ha sido capaz de crear la figura del vampiro, demuestra el peso que esta tiene en el inconsciente colectivo aún en nuestros días. Los videojuegos no son una excepción y como expresión cultural que son los han tenido como protagonistas desde los tiempos del ZX SPECTRUM. El maravilloso "Nosferatu" de 1986 es buena prueba de ello.


Lo primero que llama la atención al iniciar el juego es el aire de novela gráfica en que se desarrolla la acción. Un rockero bebe solo en un bar cuando una misteriosa mujer entra en el local. Él la invita a una cerveza y se ofrece a relatarle una historia increíble. La historia de cómo salvó el alma de su mejor amigo. Ella acepta interesada y empieza el espectáculo.


Comienza su relato en el momento en que su amigo Cole fue raptado por vampiros y utilizado para devolver a la vida a una de las vampiresas más terribles de todos los tiempos: Bloody Mary. El pobre Cole después de haber sido víctima en el pasado de experimentos que le convirtieron en un superconductor de la electricidad, es transformado en vampiro por Bloody Mary como "recompensa" por haberla resucitado. A Cole no le hace ninguna gracia y aunque ahora tiene aún más poderes que antes, jura librarse de la maldición o perecer en el intento.
El problema es que para lograrlo sólo tiene hasta el amanecer, momento en el cual su sumisión para con su creadora será total. Así empieza una carrera contra reloj por recuperar su humanidad....Destruyendo a Bloody Mary.
El apartado gráfico del juego es impecable, una maravilla tanto en los diseños de los vampiros como en el propio Cole y sus animaciones, que son fluídas y muy realistas. Rozando el romanticismo cuando nos alimentamos de los indefensos viandantes chupándoles la sangre, el juego hace honor a su nombre siendo un sangriento festival de principio a fin y no escatima ni una gota de esta preciosa sustancia.


La jugabilidad es total. Tendremos una absoluta libertad de movimientos, pudiendo ir a cualquier parte de la ciudad tanto a pie, como utilizando el clásico "parkour" eléctrico que caracterizó ya el primer título de esta saga o bien volando en la forma de un enjambre de murciélagos vampiro. Ningún lugar está fuera de nuestro alcance. Los sangrientos combos que podemos realizar son una pasada y el mando responde nuestras órdenes con precisión milimétrica. Lo único negativo a este respecto que se puede decir es que Cole siempre corre, no pudiendo simplemente andar pulsando un poco menos el stick analógico y eso a veces, cuando se junta una horda grande de vampiros en un lugar populoso puede hacernos perder la orientación brevemente. Otra baza a su favor es la posibilidad de controlarlo con Move.

El sonido también está a la altura de las circunstancias. Es terrorífico, con una oscura banda sonora y unas voces totalmente dobladas al castellano que nos ayudan a sumergirnos de lleno en la historia. Los efectos especiales, igualmente nos transportan a un mundo lleno de horror donde los vampiros son reales.


El argumento y desarrollo del juego bebe de clásicos cinematográficos de obligado visionado como "Jóvenes Ocultos" o "Noche de Miedo" y los más avispados también encontrarán reminiscencias de la serie de Tv "Buffy Cazavampiros". La duración de la historia no es que sea su punto más fuerte, yo la he completado en tan sólo 4 horas, pero esto se compensa con la posibilidad de crear nuestras propias aventuras y compartirlas online, dándole un toque rolero muy atrayente para los fanáticos del vampirismo.



Como corolario sólo me queda añadir que Infamous: Festival of Blood es un juegazo de acción, de vampiros y de descarga ineludible tanto para los seguidores de Cole, como para los de Drácula y sus incontables retoños. Os espera en PlayStation Store al atractivo precio de 9,99 Euros.

Nota: 8,5 /10


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3 comentarios:

Fran dijo...

Fantastico analisis

Bern dijo...

Guauuu fantántico análisis, muchas gracias Jess por la aportación y el precio ese me ha sorprendido gratamente!!

Thanks!

Anónimo dijo...

El análisis del juego me parece completísimo,expresando muy bien lo que nos ofrece esta gran aventura gráfica.Leyendo el artículo dan muchas más ganas de jugar y vivir la historia en primera persona.
Muchas gracias por acercarnos más al mundo de los videojuegos.Sigue asi!!
-Sati-