domingo, 10 de agosto de 2008

Análisis: Battlefield Bad Company - PlayStation 3.


Call of Duty y Medal of Honor son dos shooters que dan nombre a una saga de juegos sobre episodios bélicos de los últimos años. EA quiere innovar con un nuevo título llamado Battlefield Bad Company que promete mucho de cara a la galería.

A decir verdad nada más meter el juego en nuestra PlayStation 3, nos quedaremos bastante asombrados de la calidad gráfica que muestra el juego. La verdad es que ese es el primer punto que impacta al jugador. Ahora bien, no nos engañemos, el juego no es un “apunta y dispara” en tercera persona, no, Bad Company es un shooter en primera persona en toda regla.

Este juego, a diferencia de los anteriormente citados como Call of Duty o Medal of Honor, nos sumerge en un equipo de 4 mercenarios que no tienen nada que perder. Nosotros seremos el “novato”, el cuarto en discordia y nuestros 3 compañeros tendrán cada uno sus propias habilidades de combate.

Al poco de empezar un buen tutorial –perfectamente integrado con la historia- nos enseña como controlar a nuestro personaje. Nos daremos cuenta que el mando de PlayStation 3 responde a la perfección y se ha cuidado mucho este aspecto.

Además, tenemos que darle un diez en cuanto a sonido se refiere. Como todo gran juego de Electronic Arts, el juego está doblado en un perfecto castellano y el ruido de ambiente es absolutamente abrumador. En diversas ocasiones nos veremos sumergidos en la acción gracias a este aspecto tan cuidado.



En modos de juego no podemos quejarnos, ya que a pesar de ser el modo historia el que prevalezca ante los demás, es cierto que el online es bastante existe el bueno y conseguirá que pasemos grandes y largas horas frente a nuestra televisión.
La dificultad está bien dosificada y la aventura es larga y entretenida.

¿Si todos estos puntos están tan bien, por qué el juego no adquiere la máxima nota? Os preguntareis algunos. Y es que para ello, el juego necesita más originalidad. Es cierto que casi en ningún otro juego se nos ha puesto en la piel de 4 mercenarios nacidos para destruir lo que aparece por pantalla, pero es que a pesar de todo, Bad Company no deja de ser un Call of Duty os ciertos toques de Medal of Honor y pinceladas de Halo.

En Bad Company podremos manejar misiles antiaéreos, conducir vehículos, destruir el decorado, pero eso no es suficiente. Se necesita algo más para llegar a ser un juego de 10. Un lástima que así no sea, ya que en si prometía mucho.

Pero una cosa es cierta, si os gustan los juegos de guerra en primera persona, os aseguro que Bad Company se coloca en uno de los puestos más altos del momento. Es un juego muy recomendable para todos los fans del género, y sobre todo aquellos que están hartos de jugar a Call of Duty o Medal of Honor.

NOTA FINAL: 8,1/10


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