miércoles, 3 de octubre de 2007

Análisis: John Woo present Stranglehold - Xbox 360.


John Woo, cineasta chino que ha impulsado las películas de acción de nuestros tiempos, ha podido opinar y supervisar Stranglehold, un juego en el cual la acción es lo último que desaparece…

John Woo presents Stranglehold es el título completo de un juego en el cual los más asiduos a la saga Max Payne echaban de menos. En efecto, Stranglehold (que a partir de ahora llamaremos así) es un disco en el cual la acción, los disparos y la violencia están a la orden del día.

Stranglehold narra la historia de un joven policía que se hace llamar Tequila y que ha sido apartado de un caso que le hubiese gustado llevar, dado que uno de sus mejores amigos fue asesinado por un tiro entre ceja y ceja. Enojado por la situación y por las órdenes de sus superiores, Tequila emprende su aventura a lo largo de unos largos, vastos y orientales escenarios a lo largo de la partida. Honor, Venganza y Fuerza es lo que necesitará para poder llevar a buen puerto todo este periplo.

Según vayamos tomando el control del policía de ojos rasgados, iremos desvelando la aventura y conociendo poco a poco los entresijos de la historia de Stranglehold. Esta aventura, que parece sacada directamente del cine, ha sido supervisada de arriba abajo por el cineasta y director John Woo, padre de películas como Misión Imposible II, Windtalkers, o Paycheck.

En todos estos largometrajes, un toque especial y característico, ameniza estas películas de acción que se diferencian de las demás por unos aportes que el director suele usar para aumentar la espectacularidad y emoción que se vive al verlas. Dado que el título completo del juego incluye al famoso director chino, esta espectacularidad y esos puntos característicos están presentes en el juego Stranglehold.


Todos estos atributos y este mimo con el que se ha desarrollado el juego en los estudios de Midway coronan a Stranglehold como a uno de los mejores juegos de acción que tiene Xbox 360, eso si, sólo recomendado para almas poco sensibles y por supuesto mayores de 18 años.

Gráficos:


Más que en el aspecto técnico, donde podremos apreciar ciertos fallos como en las sombras de los personajes, lo que es más destacable en Stranglehold es la puesta en escena del juego. Los decorados son absolutamente sublimes, gigantescos y podremos interactuar en ellos de una forma que jamás se había visto antes en un videojuego.

El realismo en Stranglehold es absolutamente demencial. Todo, y hago énfasis en la palabra todo, es destruible. Desde la cosa más insignificante como por ejemplo un saco de harina, hasta una hermosa fuente en la cual chorrea agua. En efecto, y lo increíble está ahí, es que los decorados son totalmente interactivos y todos los objetos poseen su propio peso y forma de romperse. No es lo mismo disparar contra una columna con una pistola y en la cual veremos que un trozo de pared sale despedido, que disparar con una escopeta ya que eso la romperá casi por completo.



Las mesas, las frutas, las televisiones, todo se rompe y podremos divertirnos con Stranglehold con tan solo destruir los escenarios y dejarlos como un campo de minas. Una característica muy completa que jamás se había visto en estos extremos y que aporta un realismo que ningún juego ha apartado hasta ahora.

El resto del apartado gráfico no es malo. Nuestro héroe, Tequila, fruncirá el ceño y notaremos que está herido por las manchas de sangre que irán apareciéndole por la chaqueta de cuero, que no es por nada, pero tiene un acabado inmejorable.

De hecho, es tan bueno y tan curioso que cuando nos encontremos en un escenario lluvioso, los pelos de Tequila se caerán por la humedad el agua. Algo francamente sorprendente para un título de este género.

Las texturas son muy buenas y le dan un aire muy realista al juego. Solo a veces los movimientos parecen algo bruscos y poco naturales pero por lo demás, Stranglehold es una autentica pasada.

Según vayamos desbloqueando habilidades para Tequila, podremos disfrutar aún más de efectos como “el tiro preciso” una habilidad que nos hará que veamos tan solo el puntero de la pistola y disparemos allá donde queramos a los enemigos situados a lo lejos. Según donde les disparemos, estos notarán donde se ha realizado el impacto. Un detalle más que le da realismo al software.

Desde un principio tendremos una habilidad muy útil que iremos potenciando: el tiempo Tequila. Como si de un Bullet-Time se tratase (efecto Matrix, para los que no ven a primera vista a lo que me refiero), al pulsar uno de los botones superiores el tiempo alrededor nuestro irá mucho más despacio de lo normal lo que nos permite disparar sobre los enemigos que van saliendo por el escenario. ¡Los amantes del clásico Max Payne disfrutarán de nuevo con este efecto!

Este efecto, absolutamente espectacular, cambia de color la pantalla del juego dándole unos tomos sepia; se nos dará la oportunidad de apuntar mejor y disfrutar de unos efectos gráficos absolutamente geniales.

Sonido:


El sonido, lejos de ser memorable, cumple con creces las expectativas de lo que se puede esperar de un juego de acción. El choque de las balas contra el suelo, el efecto de los disparos o los gritos de los enemigos al derribarlos completan un apartado sonoro que cumple de sobra con su cometido.

Las canciones se acoplan bien al argumento, aunque son discretas y poco frecuentes.

Si que cabe destacar el sonido de las distintas armas y por supuesto, dependiendo de donde disparemos estas nos harán escuchar un sonido distinto.

En cuanto a las voces podemos decir que son buenas. Traducido y doblado al español, Stranglehold llegará a los menos poliglotas de forma amena. No obstante, a veces se echa de menos que no se pueda cambiar al idioma a la versión original y oír a estos seres virtuales hablar en chino.


Jugabilidad:


La jugabilidad de Stranglehold es globalmente buena. A pesar de que se necesita un tiempo de adaptación para controlar a Tequila perfectamente, es cierto que después de unas horas jugando manejaremos al policía de forma sencilla.

Podremos escondernos detrás de las paredes, empujar las mesas para usarlas de escudo o usar el “Tiempo Tequila” mientras estamos subidos en un carrito. Un montón de habilidades que tendremos que tendremos que manejar si queremos salir airosos de los millones de enfrentamientos que sufriremos en Stranglehold. (¡Para que os hagáis una idea, en el primer nivel tan “solo” tendremos que acabar con más de 160 enemigos!)

El único inconveniente destacable que podemos encontrarle a Stranglehold son ciertos fallos en la cámara dado que se coloca mal y a veces no nos permite ver la acción. Una pena ya que tendremos que usar el stick derecho para recolocar el visionado hacia una posición correcta. Esto nos hará perder tiempo, vida y a veces espectacularidad en los combates. Aún así, se puede subsanar según vayamos conociendo los pequeños problemas que tiene la cámara de Stranglehold.

La inteligencia artificial de este juego no es nada del otro mundo. Los enemigos se limitarán a esconderse detrás de los escenarios para tratar de cubrirse. Una lástima ya que una I.A. más elaborada podía haber dado más espectáculo a un juego que se lo pide a gritos.

Aún con estos fallos, Stranglehold se deja jugar y tiene ese “pequeño algo” que hace que nos apetezca echar una partida rápida en las fases del juego para desfogarnos y aniquilar de la forma más espectacular posible a todos los enemigos que van apareciendo.

Modos de Juego:


Aunque tenga una dificultad perfectamente dosificada, uno de los puntos más flojos del juego es la corta duración del modo historia. En tan solo 7h habremos acabado el juego en el modo más sencillo. Eso si, los logros nos obligarán a rejugarlo y pasárnoslo en todos los niveles de dificultad.

De hecho, y como recomendación, a la hora de empezar a jugar a Stranglehold, lo mejor es hacerlo en un modo difícil para que nos ocupe algo más de tiempo llegar al final de la aventura de Tequila.

No obstante, el modo multijugador a través de Xbox Live, sube la vida del software considerablemente. A pesar de tener tan solo un modo Deathmatch de 6 contra 6 sin algunas características como el modo Tequila, este nos permite disfrutar mucho del juego y plantarnos frente al televisor y pasar largas horas muertas subiendo nuestro ranking mundial a través de Xbox Live.

También existe una variante: el modo Deathmatch por equipos con el que podremos disfrutar junto a nuestros amigos y formar equipos de pistoleros amantes del espectáculo y de la destrucción masiva.

Conclusión:


Con un planteamiento y una supervisión absolutamente de película, Stranglehold se impone como uno de los mejores juegos de disparos en tercera persona. Sus escenarios son absolutamente increíbles, la física y la interacción que podemos disfrutar en ellos es de lejos algo que era inimaginable hace unos años.

No obstante, Stranglehold no escapa de ciertos fallos como una inteligencia artificial algo pobre y ciertos fallos con la cámara, pero aún así, los chicos de Midway han sabido preparar un juego que mezclado con la sabiduría de Woo, nos hará pasar un rato muy divertido mientras nos paseamos por la calles de China.

Si te gustan los juegos de acción y las películas de John Woo, no deberías para nada pasar por alto este título. Ahora bien, si lo que buscas es una aventura compleja, con enigmas y ciertos toques de puzzles, inclínate hacia otros juegos ya que Stranglehold sólo propone grandes dosis de acción.
NOTA FINAL:

7,7/10


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