jueves, 27 de noviembre de 2008

Análisis: Little Big Planet - PlayStation 3.


Un mundo de sueños, donde simpáticos muñecos de lana en unos decorados la más de bonitos van a invadir nuestras PlayStation 3. Esta es la propuesta de Sony para estas navidades. ¿Conseguirá arañar más ventas gracias a ello? Pasen y lean lo que ofrece el maravilloso mundo de Little Big Planet…

Descomunal, sin límites, así es como calificaría a Little Big Planet, un juego de plataformas donde tenemos que dar rienda suelta a nuestra imaginación. Así es, aunque tenga un planteamiento absolutamente arcaico, pues los juegos de “dar saltitos” existen desde hace ya unos añitos, las novedades que aporta Little Big Planet son asombrosas.

No se trata de un simple juego plataformero, en Little Big Planet, podremos ir cambiando los mundos por los que pasemos según se nos antoje.

Controlaremos a un simpático muñeco de trapo llamado Sackboy (o su homóloga en chica, Sackgirl), al que podremos personificar de la forma más completa. Podremos ponerle pantalones, gorros, gafas, etc. Algo absurdo me diréis algunos, pero cuando juguemos online, entenderemos la grandeza de esto. No hay un Sackboy igual en el mundo de Little Big Planet.

La historia es prácticamente inexistente, ya que la grandeza de Little Big Planet no radica en su modo historia, sino en su modo online. El modo historia es fácil y rápido de acabar. Es muy recomendable jugar a él, pues nos dará una idea de las creaciones que podremos ir haciendo. A lo largo de los 8 capítulos, cada uno dividido en 3 fases con sus correspondientes modos contrarreloj, iremos recolectando pegatinas, objetos, materiales, y un sinfín de elementos que nos servirán para el modo de creación.

Obviamente podremos jugar este modo historia en compañía de más personas online, algo muy recomendable, pues algunas partes de los escenarios sólo serán accesibles si somos 2, 3 o 4 Sackboys en la partida. Esto obliga a jugar y rejugar el juego más de una vez, lo que le hace especialmente interesante y largo.

Además de eso decir que tendremos la posibilidad de manejar a nuestro simpático personaje como si de una marioneta se tratase: podremos mover sus manos para indicar el camino a seguir a los demás jugadores y cambiar sus expresiones faciales para expresar felicidad, tristeza o enfado.



Pero no solo de eso vive Little Big Planet, en efecto un editor de escenarios nos permitirá crear nuestros propios mundos imaginarios. Podremos aplicar absolutamente cualquier cosa, y el más mínimo detalle está recogido en LBP: cambio de las texturas, elementos muy variados, podremos aplicarles fuego, crear vehículos que nos impulsen,… podría continuar, pero es que la lista es tan grande que os podría marear. No hay juego de plataformas con mejor editor.

Y lo mejor de todo… podremos publicarlo online para que los jugadores del mundo entero lo jueguen. Al final de ellos, los jugadores darán unas valoraciones con palabras sobre el escenario jugado. Os aseguro que hay auténticas maravillas y otras que dejan bastante que desear. Un no parar en cuanto a diversión, jugabilidad, originalidad.

Pero mi diréis, ¿Este juego no tiene nada malo?
Sólo alguna ralentización incómoda -que suele darse cuando jugamos online- asi como unos saltos de los Sackboy algo imprecisos (pero que basta con jugarlo un par de veces para cogerle el tranquillo), hacen que el juego no llegue a la máxima puntuación.

Sus gráficos son apoteósicos, la voz de Christian Gálvez (Pasapalabra) muy bien elegida, los efectos de sonido sensacionales (aunque si es cierto que ciertas melodías no pegan mucho con las fases jugadas), la diversión infinita,… sólo me queda terminar diciendo que Sony ha creado una obra maestra en cuanto a plataformas se refiere.

Si tenéis una PlayStation 3, tenéis que haceros con él. Un auténtico Must-Have.

NOTA FINAL:

9,5/10



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